Apariciones de Santa María
Primera Aparición
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- Categoría de nivel principal o raíz: SANTUARIO SANTA MARÍA DE LA CRUZ
- Categoría: Apariciones de Santa María
- Creado en 15 Noviembre 2009
- Escrito por OSFN
Primera Aparición: Lunes 3 de marzo de 1449
Una pobre muchacha de doce años, llamada Inés, estaba cuidando cerdos a las afueras de Cubas, ayudaba con esto a sus padres Alfonso Martínez y Mari Sánchez. En este lugar , hacia el mediodía se le aparece un Señora, muy luminosa y hermosa, vestida como de oro y hablando en castellano antiguo la dice:
- ¿Qué faces aquí, fija?. - Guardo estos puercos.
- ¿Por qué ayunas los días de Santa María en viernes?
- Porque me lo mandan mis padres
- Faces bien; pero poco tienes que ayunar este año. Ayúnalo después en los días que cae Santa María, que quien ayuna, gana ochenta mil años de perdón. E te mando que digas a todas las gentes que se confiesen e aderecen sus ánimas, que sepan que ha de venir gran pestilencia del dolor de costado e de piedras roñas envueltas en sangre, de los cual morirá mucha gente.
- ¿E de esta pestilencia moriré yo e mi padre e mi madre?
- Eso será como Dios quisiere.
Entonces desapareció la Señora. Muy cerca de Inés había dos pastorcitos que guardaban ovejas, con ellos regresa a Cubas, al preguntarles si habían visto a la Señora contestan que no y que seguro que era una prostituta. Quizá por esto Inés no se atrevió a contárselo a nadie.
Segunda Aparición
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Segunda Aparición: Martes 4 de marzo de 1449
Inés, como todos los días, salió con sus cerdos. A la misma hora y de igual modo se le volvió a aparecer la Señora:
- Fija, ¿por qué no dijiste lo que te mandé ayer decir?
- No lo he osado decir por recelo que no sería creída.
- Cata que te mando que lo digas, e si no te
creyeren, yo te daré señal para que te crean.
- Señora, ¿quiénes sois?.
- Eso no te diré agora.
Y desapareció la Señora. Inés se decidió a contar lo que había pasado. Los padres no la creen y la piden que se calle.
Tercera Aparición
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Tercera Aparición: Viernes 7 de marzo de 1449
La Señora se aparece otra vez:
- Fija ¿has dicho lo que te mandé decir?
- Sí, Señora, lo he dicho a mi padre e a mi madre e a otras personas.
- Lo has de decir e publicar al clérigo e a todas las gentes sin ningún miedo ni temor.
Inés lo cuenta, otra vez, en casa, su padre insiste en que calle, pero su madre la anima a que lo diga.
Cuarta Aparición
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4ª Aparición: Domingo 9 de marzo de 1449
La noticia llegó al clérigo que hablando con Inés la dijo que le pidiera una señal a la Señora para que pudieran creer. Mientras se estaba celebrando la misa en el pueblo, Inés regresó al lugar donde llevaba los cerdos y de rodillas se puso a rezar, la Señora se volvió a aparecer:
- Levántate, fija. - Entonces se levantó; pero tuvo miedo.
- No hayas miedo. - Señora ¿quiénes sois?
- Yo soy la Virgen Santa María.
Y acercándose a ella la cogió la mano derecha, y apretándosela la dejó todos los dedos juntos y el pulgar formando cruz con los demás.
- Anda, vete con esta señal por que crean, e aquesto pasarás tú por ellos, e vete a la iglesia, e llagarás cuando salgan de Misa, e enséñalo a todas las gentes porque te crean lo que dijiste, pues que llevas la señal.
El brazo le quedó dolorido, como seco. Inés va a la iglesia a la salida de misa y allí, el clérigo, el alcalde y todos vieron la señal de la mano, con mucha devoción, con cruces y candelas encendidas, descalzos fueron en procesión hacia el lugar de las apariciones. Hicieron una cruz de palo para ponerla en el lugar donde la Señora había realizado la señal. Estando ya cerca del lugar, Inés oye a la Señora que por dos veces la llama:
- Anda acá Inés con la cruz en las manos se adelanta, la Virgen María tomó la cruz en la mano derecha, se arrodilló ante la cruz y levantándose la hundió en tierra un palmo y medio.
- Fija, finca las rodillas de cara la procesión, e ten la Cruz fasta que llegue. E han de facerme aquí una iglesia, que llamen Santa María. Tú fas de volver agora a la iglesia con la procesión. E con algunas criaturas inocentes estarás ante mi altar hoy con la noche. E me han de decir dos Misas de Santa María ante mi altar, e te han de poner bajo de los evangelios de dichas Misas. E dichas las dos Misas te han de llevar a la iglesia de Santa María de Guadalupe, e llevarás cuatro libras de cera. Estarás allá dos días, e a la venida te han de traer acá; en faciendo oración la señal será desfecha.
Al llegar la procesión que había permanecido detenida en oración, Inés les trasmite el mensaje que le acababa de dar Santa María. Algunos se quedan cuidando la cruz.
Quinta Aparición
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Lunes 10 de marzo de 1449
Ese mismo día toman declaración a Inés en presencia de los notarios y los alcaldes de la zona, tras aquel primer proceso, se deciden en ir a Guadalupe.
El viernes llegan a Guadalupe, durante todo el viajen pretenden separar sin éxito la mano de la niña.
Guadalupe, 14-17 de marzo de 1449
En aquel monasterio de Guadalupe había más de 100 frailes que habían logrado mantener el hospital más famoso de Europa y con la más prestigiosa escuela de medicina.
Tras examinar la mano diagnosticaron que no podía ser sino que así había nacido.
Los frailes llevan a la niña a un cuarto y cierran por fuera.
Al día siguiente la niña se ha curado, la preguntan si se le a aparecido de nuevo la virgen pero ella contesta que no, deciden regresar a Cubas.
Quinta Aparición: Miércoles 19 de marzo de 1449
Llegando a Cubas, en seguida se le apareció por última vez la Santísima Virgen.
- Señora, vuestra merced me dijo que la mano no se me abriría fasta que tornase aquí, ¿por qué no fue así?
- Tú no lo entendiste con la gran priesa que toviste de me preguntar; que Yo a eso te envié a la mi casa de Guadalupe, que cuando allá fueses, que ende se te desataría.
- Señora, ¿plega vos de dar otra señal por que me crean?, que no me quieren creer lo que digo de vuestra parte.
- Yo bien lo creo eso; pero non cures, fija, que Yo les daré tal señal, que aunque lo quieran creer, que no puedan, que bienaventurados serán todos los que lo verán y creerán.
Desde aquel día hay registrados con acta notarial cientos de milagros.








