«¿Habrá fe en la tierra?» Oración y fe
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- Escrito por P. Enrique Santayana
- Categoría: Domingo XXIX
16-X-2022
«¿Habrá fe en la tierra?»
Hoy el Señor nos exhorta a pedir a Dios. Así comienza san Lucas: «Les decía una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer». Aquí orar equivale a pedir a Dios. Hay otras formas de oración, pero hoy Jesús habla de la oración de petición a Dios.
Ahora bien, la última frase del Señor nos da la clave para comprender la profundidad y el dramatismo de esta exhortación a orar: «Pero, cuando venga el hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?». La pregunta busca un examen del propio corazón. Porque para orar es necesaria la fe. Repito sus palabras: «Pero, cuando venga el hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?».
Jesús quería inculcar en aquellos que le escuchaban la necesidad de pedir sin desfallecer, pero veía sus corazones y seguramente en ellos veía incredulidad. Jesús ve también nuestro corazón, ¿qué ve en el nuestro: incredulidad o fe?
DOS SABIDURÍAS. La parábola de Lázaro y el rico
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- Escrito por P. Enrique Santayana
- Categoría: Domingo XXVI

25-IX-2022
«Nuestro Señor Jesucristo, siendo rico,
se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza».
Algunas ideas claras que se desprenden de esta parábola del pobre Lázaro y del rico.1º. La sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios. Nosotros nos encontramos en la vida ante dos formas contrarias de entender lo que vale y lo que no vale en la vida, dos «sabidurías» contrapuestas y esas dos formas aparecen en la parábola: la sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios. Dejándose llevar por lo que aparece, el gozo y los placeres de uno, la desdicha de otro, el mundo juzga dichoso al rico y desgraciado al pobre, pero Dios juzga y sentencia de otra forma. Jesús dirá en las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres»; y después dirá también: «¡Ay de vosotros, los ricos!». ¿Qué juicio creéis que prevalecerá? ¿El del conjunto de los hombres, que ama la riqueza y la desea, o el juicio de Dios? El juicio y la sentencia de Dios son inapelables. Independientemente de las opiniones del mundo, el pobre Lázaro entra en el seno de Abraham para siempre, y el rico, sin nombre, es sepultado en el infierno, también para siempre. No llega allí por ser rico. Hay que recordar, por ejemplo, que Jesús tenía un amigo íntimo que era rico y que se llamaba Lázaro. Curiosamente es el nombre que Jesús usa en la parábola para el pobre. No, el rico no es condenado por ser rico, sino por no compadecerse del pobre.
se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza».
Algunas ideas claras que se desprenden de esta parábola del pobre Lázaro y del rico.1º. La sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios. Nosotros nos encontramos en la vida ante dos formas contrarias de entender lo que vale y lo que no vale en la vida, dos «sabidurías» contrapuestas y esas dos formas aparecen en la parábola: la sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios. Dejándose llevar por lo que aparece, el gozo y los placeres de uno, la desdicha de otro, el mundo juzga dichoso al rico y desgraciado al pobre, pero Dios juzga y sentencia de otra forma. Jesús dirá en las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres»; y después dirá también: «¡Ay de vosotros, los ricos!». ¿Qué juicio creéis que prevalecerá? ¿El del conjunto de los hombres, que ama la riqueza y la desea, o el juicio de Dios? El juicio y la sentencia de Dios son inapelables. Independientemente de las opiniones del mundo, el pobre Lázaro entra en el seno de Abraham para siempre, y el rico, sin nombre, es sepultado en el infierno, también para siempre. No llega allí por ser rico. Hay que recordar, por ejemplo, que Jesús tenía un amigo íntimo que era rico y que se llamaba Lázaro. Curiosamente es el nombre que Jesús usa en la parábola para el pobre. No, el rico no es condenado por ser rico, sino por no compadecerse del pobre.
Lectura espiritual de la Sagrada Escritura 3
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- Escrito por P. Enrique Santayana
- Categoría: Otros Ejercicios
| Lectura Espiritual de la Sagrada Escritura 3 | |
Lectura espiritual de la Sagrada Escritura 2
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- Escrito por P. Enrique Santayana
- Categoría: Otros Ejercicios
| Lectura Espiritual de la Sagrada Escritura | |
Lectura espiritual de la Sagrada Escritura 1: a) Lo qué significa "lectura espiritual de la Escritura"; b) Inicio de la lectura y comentario de 2 Tim
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- Escrito por P. Enrique Santayana
- Categoría: Otros Ejercicios
El mismo Espíritu Santo que ha inspirado a los diversos autores humanos de la Sagrada Escritura
es el que guía a los que con humildad se hacen discípulos de la Palabra.
«La lectura espiritual de la Sagrada Escritura (2Tim 3,14-17) es una lectura que la considera realmente como inspirada y procedente del Espíritu Santo, de modo que ella nos puede “instruir para la salvación”. Se lee la Escritura correctamente poniéndose en diálogo con el Espíritu Santo, para sacar de ella luz “para enseñar, convencer, corregir y educar en la justicia (2Tim 3,6). “Así el hombre de Dios se encuentra perfecto, preparado para toda obra buena” (2 Tim 3,17)»
BENEDICTO XVI, Audiencia del miércoles 28 de enero de 2009.
| Lectura Espiritual de la Sagrada Escritura 1 | |
Inicio de la lectura y comentario de la segunda carta de san Pablo a Timoteo