Santo Tomás Moro
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- Escrito por Rubén Núñez
- Categoría: Ejercicios de los Sábados

Santo Tomás Moro
Padre Julio González
| Ejercicio de los Sábados | |
El padre Julio González nos presenta la vida de Santo Tomás Moro.
INMACULADA 2025
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- Escrito por P. ENRIQUE SANTAYANA LOZANO C.O.
- Categoría: Festivos y solemnidades
8-XII-2025
«He aquí la esclava del Señor» (Lc 1,38)
[1] SAN IRENEO DE LYON, Adversus Haereses IV,20.7
ESPERANDO A CRISTO
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- Escrito por P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Domingo I
I Domingo Adviento A
30-XI-2025
«A uno lo tomará, a otro lo dejará» (Mt 24,40)
En el Evangelio nos habla quien ya ha traído el conocimiento y la paz de Dios, es decir, Jesús, Dios con nosotros. San Pablo dirá que con él viene la plenitud de los tiempos, es decir, la meta de la historia, el fin (Cf. Gal 4,4). Desde entonces los cristianos de cada generación han entendido que viven la plenitud, el final de los tiempos. Vivimos los tiempos mesiánicos, los tiempos de Cristo. Tenemos a mano la plenitud de su amor en la Eucaristía, su perdón y el conocimiento de Dios, mientras que lo ofrecemos también a los hombres de cada generación y de cada nación. San John Henry Newman dirá que, durante el tiempo del Antiguo Testamento, Israel iba progresando en el conocimiento de Dios para preparar su venida, caminando hacia él y esperando su venida. Pero llegado él, ya no hay progreso religioso. Ahora la historia ya no es un avanzar hacia adelante, sino un bordear el fin[1]. Es como el que ha llegado a la gran casa y bordea su cerca exterior. Los cristianos del s. I o del XXI estamos a la misma distancia del centro de la casa; y en cualquier momento, la tapia caerá y lo veremos a él, resucitado, glorioso, y estaremos con él. Es el tiempo de los corazones que anhelan a Dios, no como algo desconocido, sino como alguien que ya crece dentro del alma. Es el tiempo para corazones anhelantes.
Alabado sea Jesucristo
Oratorio de San Felipe Neri. Alcalá de Henares
[1] Cf.: JOHN HENRY NEWMAN, “Esperando a Cristo”, en: ID., Sermones parroquiales VI, (Encuentro, Madrid 2013), 217.
CRISTO, REY DEL UNIVERSO
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- Escrito por P. Enrique Santayana Lozano C.O.
- Categoría: Cristo Rey
Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo
Ciclo C / 23-XI-2025
«Hueso tuyo y carne tuya somos» (2 Sam 5,1)
La primera lectura nos trae a la memoria el momento en el que el pueblo de Israel reconoce en David a su rey. Esto ocurrió mucho tiempo después de aquel episodio en el que David, aún muy joven e inexperto, con su honda de pastor, había hecho frente al campeón del ejército enemigo y lo había abatido, ante la mirada de los dos ejércitos, el hebreo y el filisteo. Antes de ese momento, Dios había hecho que el profeta Eliseo ungiese a David como rey, en un acto casi clandestino, cuando aún Saúl ocupaba el trono. Pero David debía esperar muchos años y pasar por muchas penosas pruebas, hasta el momento de reinar de forma efectiva sobre Israel. Es el momento que rememora la primera lectura, cuando el pueblo lo reconoce su rey. La expresión de ese reconocimiento es casi la fórmula de un desposorio. ¿Recordáis las palabras de Adán al reconocer a Eva? «Esta sí es carne de mi carne y hueso de mis huesos», una fórmula de desposorio por la que Adán reconoce a Eva como algo propio. Aquí Israel se reconoce como algo propio de David: «Hueso tuyo y carne tuya somos»; somos algo tuyo, tú eres nuestro rey, nosotros somos tu pueblo. ¿Qué significa ser rey del pueblo de Dios? Significa estar al frente del pueblo para afrontar los peligros y los desafíos de la historia, como un pastor al frente de su rebaño. El rey de Israel es el Pastor de Israel, quien se pone a la cabeza para hacer frente al peligro: «Ya cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las salidas y entradas de Israel», le dicen. Y no por iniciativa propia, sino por designación divina: «Dios te había dicho: “Tú pastorearás a mi pueblo. Tú serás el jefe de Israel”». Tras este reconocimiento, los ancianos, es decir, los principales del pueblo, lo ungen rey. David, pastor y rey de Israel, es figura que anticipa y anuncia al verdadero pastor y rey del Pueblo de Dios, a Jesús. Dios lo ungió con el Espíritu Santo en las aguas del Jordán, cuando fue bautizado por Juan, y él se ha puesto al frente de su pueblo, ha afrontado la lucha contra el mal, ha vencido, y nosotros le decimos hoy: «hueso tuyo y carne tuya somos», tú eres nuestro pastor, nuestro rey.
Oratorio de San Felipe Neri, de Alcalá de Henares
PERSEVERANCIA Y SALVACIÓN
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- Escrito por P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Domingo XXXIII
XXXIII Dom. C
16-XI-2025
«Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas» (Lc 21,19)
XXXIII TO C
Oratorio de San Felipe Neri